¿Cómo controlar un ataque de ira? ¿A qué se deben?

La ira, también conocida como rabia, furia o cólera es una emoción muy veloz, ya que nos domina casi sin que nos demos cuenta, lo que la convierte en una emoción muy poderosa. Suele apoderarse de nosotros cuando nos sentimos atacados, frustrados, o cuando nos enfrentamos a situaciones que consideramos muy injustas.

Como cualquier emoción, puede presentarse con mayor o menor intensidad provocando cambios a nivel fisiológico y biológico y tiene un carácter adaptativo.

Pero, ¿es útil la ira?.

Las personas, somos seres sociables por naturaleza por lo que necesitamos estar en contacto con otras personas para poder desarrollarnos psicológica y personalmente de manera adecuada y la sociedad que construimos debe de ser lo más civilizada posible, es por esto que bajo este escenario, la ira no nos es útil, ya que es una emoción que no nos deja pensar con claridad y puede ocasionarnos problemas con nuestros familiares, nuestra pareja, amigos o en el ámbito laboral.

Cuando la ira nos invade acabamos reaccionando de una forma muy primitiva, como animales, dejando a un lado nuestra parte más racional, dando paso a que la emoción sea la que tome el control de la situación, y cuando esto sucede y nos comportamos bajo la única influencia de la emoción solemos acabar metidos en problemas.

¿La ira sirve para algo? | Más Vida Psicólogos

Dicho esto, no es mi intención dejar a la ira en un mal lugar y al igual que como cualquier otra emoción como la alegría, la sorpresa o la gratitud, la ira puede ser una respuesta emocional perfectamente sana, pero hay que tener cuidado con el modo en que nos relacionamos con ella.

Diferencia entre un enfado y un ataque de ira

La diferencia entre un enfado y un ataque de ira emana en la manera en la que la persona expresa la emoción y normalmente, va acompañado de un grado de intensidad bastante alto, como consecuencia, en la mayoría de ocasiones, dicha respuesta emocional no se ajusta al acontecimiento desencadenante.

Podemos decir que un ataque de ira es el resultado de experimentar varios episodios de enfado, es entonces cuando toda esa cólera desmedida nos invade y acabamos gritando, despreciando, lanzando objetos, golpeando, insultando o agrediendo físicamente a las personas más cercanas, con las que tenemos más relación, como puede ser por ejemplo nuestra pareja.

¿Sirven para algo los ataques de ira?

Los ataques de ira en adultos sirven para informarnos de que alguien ha transgredido nuestros límites o nos han herido de alguna manera y puede ser una señal poderosa de que necesitamos cambiar algo. También puede proporcionarnos la energía y determinación necesarias para protegernos frente a las amenazas, tomar medidas para acabar con una conducta dañina o poner fin a una relación tóxica.

¿Sirven para algo los ataques de ira? | Más Vida Psicólogos

Puede darse el caso de que nos hayan educado bajo la premisa de que el enfado haya que reprimirlo, si caemos en esta represión emocional lo que sucede es que caemos en las garras de la ansiedad o la depresión.

En otras ocasiones, dirigimos la ira contra nosotros mismos en forma de autocrítica, que es la forma más segura de reprimirnos, y si nos quedamos atrapados en esa rumiación del enfado “-quién hizo qué y lo que merece por ello-” nos adentramos en un estado de inquietud mental que puede acabar enfadándonos con la otra persona sin razón aparente.

Entonces, ¿puedo tener un ataque de ira sin motivo?

Partamos de la siguiente premisa: “Cuando me enfado, la culpa siempre la tienen los demás”. ¿Es esto realmente así? Obviamente no. Nada ni nadie ajeno a nosotros mismos puede causarnos el enfado, sólo se produce si nosotros los permitimos por lo que hay que poner el foco en la propia persona. La ira es una emoción más y como tal siempre es la consecuencia de nuestro propio pensamiento.

Por tanto cada vez que nos irritamos, previamente lo hemos pensado.

¿Cómo saber si voy a sufrir un ataque de ira? ¿Se pueden controlar los ataques de ira?

Lo primero que debemos hacer es detenernos en el aquí y ahora y prestar atención a las sensaciones físicas que estemos sintiendo. Las principales características de un ataque de ira son:

  • Irritabilidad.
  • Aumento de energía.
  • Pensamientos acelerados.
  • Hormigueo.
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