10 cualidades o actitudes negativas de una persona que te amarga la vida

Muchas veces nos preguntamos, ¿qué me pasa? ¿por qué no estoy bien? Y no sabemos encontrar respuesta. Hoy vamos a tratar de descifrar varias tendencias que comúnmente tienen las personas negativas, y que podemos tener nosotros, que nos complican el día a día aún sin haber grandes problemáticas en nuestra vida que nos hagan sentir mal.

1. Tener las expectativas muy altas

Es una de las grandes reconocidas dentro de las consultas. Cuando aflora la decepción, la frustración y la insatisfacción en alguna circunstancia, nos damos cuenta que detrás de ello hay unas expectativas muy altas sobre lo que debería haber pasado o lo que deberíamos haber hecho nosotros o los demás. Esas expectativas desmedidas nos hacen ser rígidos en nuestra manera de plantearnos las cosas y a veces exigentes con lo que le pedimos a los demás.

2. Querer ocuparse de cosas que aún no han pasado

Las llamadas pre-ocupaciones. Dar vueltas y vueltas sobre catastrofismos que van a ocurrir en nuestra vida cuando aún no hay datos suficientes para creer que algo pueda salir mal. Esta trampa nos lleva a tener ansiedad, tener una alerta especial y sentirnos inseguros y débiles ante la vida.

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3. Querer agradar a todo el mundo

La necesidad de aprobación y de que los demás tengan una imagen determinada de nosotros nos puede llegar a consumir. Hacemos esfuerzos desorbitados por no enfadar a los demás, por asegurarnos de que están bien con nosotros y que no hay conflicto abierto.

4. No permitirse los errores

No tengo derecho a equivocarme. Ese es el lema de mucha gente que cae en esta trampa. Se exigen tener un método exitoso de funcionar en su vida y todo lo que se considere un error es una oportunidad para fustigarse y recriminarse el fallo cometido. ¿Es realista pensar que nunca nos vamos a equivocar? ¿Debemos normalizar que contamos con un porcentaje de margen al que todos tenemos derecho de usar en cualquier momento?

5. Exigirse ser muy competente en todo

Tengo que… Esa es la frase. No podemos ser competentes al 100% en todo lo que realizamos diariamente. En consulta decimos que la vida funciona mucho más en grises que en extremos y que seguramente todo funcione en una horquilla de grises que no es la que nos planteamos cuando caemos en esta trampa.

6. Tener una fuerza de voluntad pobre

Las cosas cuestan esfuerzo. Y mucha gente tiende a negárselo inconscientemente. Pretenden que todo fluya, que las cosas vayan saliendo y así. Obviamente esta tendencia nos lleva a la frustración con uno mismo y a la baja autoestima ya que es un circulo vicioso en el que no conseguimos cosas y eso nos hace sentir mal. Partamos de una premisa: para conseguir X cosas hay que invertir X esfuerzo, no hay más.

7. Personalizar

Atribuirnos reacciones o conductas ajenas que en realidad nada tienen que ver con nosotros. Sólo podemos controlar lo que nosotros pensamos, sentimos y hacemos. Lo que los demás hagan es solo producto de ellos mismos y de su manera de funcionar en el mundo. Desapégate de lo que los demás sientan y digan.

8. La ausencia de proyecto vital

¿Para qué estoy aquí? ¿En qué quiero invertir mi vida? ¿Qué cosas me causan ilusión y ganas de levantarme cada mañana? Muchas personas no persiguen proyectos vitales y eso hace que la vida por momentos carezca de sentido.

Persona razonando

9. El razonamiento excesivo

Querer encontrar en todo una explicación. No todo tiene explicación o si la tiene a veces nosotros no podemos alcanzar a encontrarla. Aceptar la incertidumbre del “no sé” es algo imprescindible en este área, ya que el no buscar explicaciones nos hace saltar a la solución y al progreso.

10. El apego a las cosas

Apegarse excesivamente a las cosas crea un estilo de vida con microduelos cuando esas cosas dejan de estar presentes en nuestras vidas. La aceptación de que la vida es cambio, es adaptación y es evolución nos hace disfrutar intensamente de lo que tenemos en el momento y recordar que puede ser efímero.