Cuando hablamos de inteligencia Emocional podemos decir que esta es comparable en importancia al Coeficiente intelectual, si bien los seres humanos necesitamos cierta capacidad intelectual para ser exitosos, también necesitamos aprender a moderar nuestras expresiones emocionales en pro de una mejor relación con nuestro entorno. Aprender a  cómo decir no es nuestro objetivo en nuestra entrada.


“La Inteligencia Emocional es la capacidad para reconocer nuestros sentimientos y los sentimientos de los demás, así como el conocimiento para manejarlos. “


El control de las emociones se inicia en la etapa más temprana de nuestra niñez, Cuando se es pequeño son nuestros padres quienes guían nuestros pasos y nos dan en el mejor de los casos las herramientas para afrontar diferentes situaciones que requieren arrojo e iniciativa, pero en este proceso de crecimiento, algunos padres olvidan que es importante en igual medida que aprender a cómo decir no.


Existen 3 estilos para comunicarnos con los demás: ¿Cuál es el tuyo?

¿Por qué unas personas tienen más asertividad que otras?

¿Qué diferencia hay entre habilidosos y no habilidosos?

¿Cómo aprender a decir no?


Tal vez en la educación mas tradicional lo mas importante era educar al niño para ser obediente y sumiso lo que no daba lugar a titubear ni cuestionar la figura de autoridad, por esta razón actualmente existen personas que no han aprendido a cómo decir no.

Existen 3 estilos para comunicarnos con los demás: ¿Cuál es el tuyo?

Estilo 1: Pasivo, inhibido o “ratón”

Estilo 2: Agresivo o “dragón”

Estilo 3: Asertivo o habilidoso.

COMPORTAMIENTO PASIVO (EL RATONCITO)

Comportarse pasivamente implica la violación de los propios derechos al no ser capaz de expresar honestamente sentimientos, pensamientos y opiniones y por consiguiente, permitiendo a los demás que violen nuestros sentimientos, o bien expresando los pensamientos y sentimientos propios de una manera autoderrotista, con disculpas, con falta de confianza, de tal modo que los demás puedan fácilmente no hcerle caso.

En este estilo de comportamiento, el mensaje total que se comunica es:

Yo no cuento, puedes aprovecharte de mi

Mis sentimientos no importan, solamente los tuyos

Mis pensamientos no son importantes, los tuyos son los únicos que merecen la pena ser oídos

Yo no soy nadie, tú eres mejor

Cuando nos comportamos como un “ratoncito” mostramos una falta de respeto hacia las propias necesidades, y a veces, una sutil falta de respeto hacia la capacidad de la otra persona para vérselas con las frustraciones, llevar alguna responsabilidad, manejar los propios problemas etc. El objetivo del comportamiento pasivo es el apaciguar a los demás y el evitar conflictos a toda costa. Incluso cuando el coste es la propia integridad, la consecuencia inmediata de permitir a los individuos evitar o escapar de los conflictos productores de ansiedad es muy reforzante.

Es probable que se sienta a menudo incomprendido, no tomado en cuenta o manipulado, molesto respecto al resultado de la situación, volviéndose hostil o irritado hacia la otra persona. Esto puede conducir a sentimientos de culpa, ansiedad, depresión y baja autoestima.

El resultado de comportarse de forma pasiva suele ser una evaluación de sí misma inadecuada y negativa, sentimientos de inferioridad, tendencia a ser excesivamente solícita del apoyo emocional de los demás y una ansiedad interpersonal excesiva. Se sentirá insatisfecha, encontrando las relaciones con otras personas fastidiosas o no demasiado cómodas . Hará frecuentemente cosas que no desea hacer. Está tensa y no sabe cómo relajarse. Se queja cuando se le critica en presencia de otros, pero tampoco quiere ser criticada cuando está sola. Teme estar molestando a la gente y llamando la atención, ocupar demasiado espacio y respirar demasiado aire.

COMPORTAMIENTO AGRESIVO (EL DRAGON)


Cómo Aprender a Decir No. necesito soluciones
La conducta agresiva implica la defensa de los derechos personales y la expresión de los pensamientos, sentimientos y opiniones de una manera tal que a menudo es deshonesta, normalmente inapropiada, y siempre viola los derechos de la otra persona.

Puede expresarse de manera directa o indirecta. La agresión verbal directa incluye ofensas verbales, insultos, amenazas y anotaciones hostiles o humillantes, como esgrimir el puño o miradas intensas y ataques físicos. La agresión verbal indirecta incluye anotaciones sarcásticas, comentarios rencorosos y murmuraciones maliciosas. Las conductas no verbales agresivas incluyen gestos físicos realizados mientras la atención de la otra persona se dirige hacia otro lugar o actos físicos dirigidos hacia personas u objetos. La víctima del individuo que exhibe regularmente agresión pasiva empezará antes o después a sentir resentimiento y le evitará.

El mensaje básico es:

Esto es lo que yo pienso, tú eres estúpido por pensar de otra forma

Esto es lo que yo quiero, lo que tú quieres no es importante

Esto es lo que yo siento, tus sentimientos no cuentan

La conducta agresiva es considerada a menudo como conducta ambiciosa, puesto que se intenta conseguir los objetivos a cualquier precio, apartando a un lado a la gente y a otros obstáculos en el proceso.

COMPORTAMIENTO ASERTIVO

El comportamiento asertivo implica la expresión directa de los propios sentimientos, necesidades, derechos legítimos u opiniones sin amenazar o castigar a los demás y sin violar los derechos de esas personas. El mensaje básico de la aserción es:

Esto es lo que yo pienso

Esto es lo que yo siento

Así es como veo la situación

El mensaje expresa “quien es la persona” y se dice sin dominar, humillar o degradar al otro individuo.

Ser asertivo implica respeto, no servilismo. El servilismo consiste en actuar como si la otra persona estuviera en lo cierto simplemente porque la otra persona es mayor, más poderosa, con más experiencia o más conocimientos, o es de una raza o sexo diferentes. Hay dos clases de respeto implicadas en la aserción: el respeto hacia uno mismo, es decir, el expresar las necesidades propias y defender los propios derechos y el respeto hacia los derechos y necesidades de la otra persona.

Cómo Aprender a Decir No. imagen2

El comportarse asertivamente en una situación no tienen siempre como resultado la ausencia de conflicto entre las dos partes. La ausencia total de conflicto es frecuentemente, imposible. Hay situaciones en las que la conducta asertiva es apropiada y deseable, pero puede causar alguna molestia a otra persona. Por ejemplo, el devolver algún producto defectuoso al dependiente de una tienda de manera asertiva, o de cualquier otra, puede no ser visto de forma amigable. Por esto es necesario evaluar las consecuencias a corto y a largo plazo para las dos partes. Generalmente, la conducta asertiva maximiza las consecuencias favorables y minimiza las desfavorables, a largo plazo.

La persona que ha actuado asertivamente puede o no cumplir sus objetivos, pero generalmente se siente mejor por haber sido capaz de expresar sus opiniones. La manifestación clara de la posición propia aumenta la probabilidad de que esa persona respete dicha posición y actúe entonces en consecuencia.

¿Por qué unas personas tienen más asertividad que otras?

Desde que una persona nace se encuentra en constante interacción con un determinado medio social, que posibilita el aprendizaje y desarrollo de una serie de habilidades que intentan favorecer la adaptación del individuo a su entorno. Este aprendizaje es continuo a lo largo de toda la historia del individuo y es el resultado de las experiencias y modelos a los que está expuesto.

Los problemas que suelen presentar la población con problemas en el área de las habilidades sociales pueden explicarse según diferentes hipótesis:

  • En algunos casos, el entorno social en el que el individuo se ha desarrollado no posibilitó un aprendizaje adaptativo, bien por la presencia de modelos inadecuados o la escasez de los mismos, o bien porque era un medio empobrecido que no facilitó las experiencias adecuadas del aprendizaje para el desarrollo social de una persona.

  • En otros, la aparición de respuestas de ansiedad elevadas en determinadas situaciones sociales o el fracaso en el afrontamiento de las mismas, pudieron determinar el desarrollo de ansiedad condicionada ante estas situaciones. Esto puede favorecer comportamientos de evitación (o consumo de drogas) como respuestas de afrontamiento alternativas dirigidas al control del exceso de activación.

  • Por factores cognitivos: falta de motivación; percibe o evalúa o interpreta mal las señales del otro y del entorno; esquemas mentales erróneos o ideas irracionales; expectativas negativas con respecto a las consecuencias de la conducta social (temor a una evaluación negativa); falta de conocimiento de costumbres culturales, reglas sociales; problemas de autoobservación, autoinstrucciones, autoevaluaciones negativas…

¿Qué diferencia hay entre una persona socialmente habilidosa y otra que no lo es?

 

HABILIDOSO                                                        NO HABILIDOSO

A nivel conductual:

Más contenidos de autoafirmación

Menos contenidos de autoafirmación

Más gestos

Menos gestos

Más contacto ocular

Menos mirada

Más sonrisas

Menos sonrisas

Más autorevelación

Más silencios

Más preguntas

Poca conversación

Mayor volumen de voz

Volumen bajo de voz

Menor respuesta de ansiedad

Mayor respuesta de ansiedad

Más verbalizaciones positivas

Poco interés por los demás

¿Cómo Aprender a Decir NO?

PARA DECIR «NO»
TENGO QUE…

1. Acercarme a la otra persona.
2. Hablar despacio y en primera persona (yo…): ser breve y claro.
3. Comprender lo que pide la otra persona. Si es necesario:
– Pedir tiempo para pensar sobre lo que solicita.
– Pedir más información.
4. Rechazar (decir «no») la petición de la otra persona de manera respetuosa y educada.
Utilizar frases como: «no, lo siento pero…», «no, por favor…», «preferiría que no…», «me
gustaría que no…».
5. Proporcionar, si es necesario, las razones de negarse a hacer o decir algo.
6. Si la otra persona presiona:
Repetir de nuevo la negativa. Utilizar frases como: «no quiero hacerlo, así que te
agradecería que no me lo volvieras a pedir».
– Emplear la técnica del disco rayado∗.
7. Adoptar una postura natural y mirar a los ojos de la otra persona, pero sin fijeza.

∗Recuerda que la técnica del disco rayado…

Consiste en que actúas como si fueses un disco rayado, repitiendo una y otra vez tu
posición, sin enfadarte, irritarte o gritar, hasta que la otra persona se cansa de pedirte lo
mismo un montón de veces.
Por ejemplo, ante una discusión con tu amigo/a que se enfada porque no te apetece ir con
él al zoológico, puedes mantenerte firme diciendo: «es que no quiero ir porque no me
apetece». Él podrá dar sus argumentos, intentar convencerte o incluso enfadarse, pero tú
sigues diciendo: «ya, pero es que no me apetece», «sí, pero es que no me apetece»…

2017-10-31T00:50:12+00:00

Deje su comentario