TOC. Vamos a hablar sobre el Trastorno Obsesivo Compulsivo.

Vamos a comenzar explicando que es una obsesión.

El Trastorno Obsesivo Compulsivo. La palabra obsesión es una palabra muy arraigada en nuestro vocabulario diario. Una obsesión se refiere a cualquier pensamiento recurrente o deseo persistente que controla tu conducta. A menudo utilizamos la expresión “estás obsesionado”, “tienes obsesión por una persona” o “eres una persona obsesiva” cuando alguien persigue a sus ídolos, cuando come cierto tipo de comida o cuando adora a un grupo de música.

Pero realmente una obsesión es algo más que eso. Las personas que tienen obsesiones se sienten muy angustiados por dichos pensamientos y no quieren tenerlos. Esta es una de las diferencias entre obsesión y pensamientos repetitivos de los cuales la persona disfruta. ¿Cómo saber si estás teniendo una obsesión o una preocupación excesiva ante un problema? La obsesión debe producir grandes niveles de ansiedad y además intentas deshacerte de estos pensamientos ignorándolos, o intentando expulsarlos de tu conciencia.

Las obsesiones son muy comunes. Casi el 90% de la población presenta pensamientos obsesivos e intrusivos de vez en cuando.

¿Qué es TOC?

El trastorno obsesivo compulsivo (llamado habitualmente TOC) es un trastorno de salud mental que puede afectar a cualquier edad y cultura. Cuando aparece el Trastorno Obsesivo Compulsivo la persona se ve atrapada en una serie de pensamientos obsesivos, imágenes o impulsos que aparecen de forma involuntaria, son muy difíciles de quitar y lleva a cabo actos compulsivos. Las obsesiones son pensamientos intrusivos, imágenes o impulsos que dan lugar a sentimientos angustiantes. Normalmente estos pensamientos, imágenes e impulsos chocan con nuestra moral o con nuestra forma de ser, por lo que solemos sentir que son ideas o impulsos absurdos o descabellados. En cambio las compulsiones son las conductas o actos que la persona realiza para tratar de deshacerse de las obsesiones y/o disminuir la angustia.

Al leer lo anterior, puede ser que te sientas identificado, ya que la gran mayoría de personas tiene pensamientos intrusivos y conductas compulsivas o de comprobación debido a ciertas preocupaciones (por ejemplo, comer algo que ha caído al suelo, revisar si hemos cerrado y apagado todo correctamente). También pueden aparecer estos pensamientos de vez en cuando de forma agobiante, pero al rato desaparecen.

En cambio, si tienes TOC dichas obsesiones y compulsiones son mucho más frecuentes e intensas, es decir, aparecen muy a menudo y causan un gran malestar. Además te sientes angustiado por las obsesiones y supone un dolor un intenso suprimir los pensamientos molestos.

Para ser diagnosticado de Trastorno Obsesivo Compulsivo, tanto las obsesiones como las compulsiones tienen que consumir al menos una hora diaria e interferir en tu vida, por ejemplo, el comprobar las cosas continuamente supone tal gasto de tiempo para ti que te impide llevar a cabo otras actividades, como trabajar…

A continuación se exponen una serie de casos:

El caso de Laura:

Laura tiene 35 años. Se casó hace 5 años y acaba de tener un bebé muy deseado. Al nacer su hijo ha dejado su trabajo. Actualmente se dedica al cuidado de su hijo. Durante las primeras semanas Laura estuvo muy estresada con todos los cambios que produce el embarazo. Un día Laura se encontraba en el balcón de casa con su bebé en brazos mientras lo balanceaba. A Laura se le pasó el pensamiento por la cabeza de “ ¿y si lo estrangulo? O ¿y si lo tiro por el balcón?. Laura dice que sintió como el horror recorría su cuerpo y se quedó paralizada. Laura entró rápidamente en casa y dejo al bebé sobre su cuna. A partir de este momento Laura comenzó a dejar de salir al balcón y coger a su hijo cada vez menos. Lo cogía cuando era estrictamente necesario o cuando había alguien presente. Laura se castigaba continuamente por dichos pensamientos.

El caso de Leticia: